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La afortunada contabilidad

La afortunada contabilidad

Se han considerado siempre como materias difíciles las matemáticas y la contabilidad en las escuelas de negocios del país. Cuando se escucha lo que dicen los profesores de matemáticas, en relación a sus alumnos de primer semestre de licenciatura, se toma consciencia del problema que tiene nuestro país con el aprendizaje de las matemáticas, problema que comienza en la primaria, afecta a la secundaria y pasa a la preparatoria. Hay una falta de homogeneidad en los conocimientos de quienes egresan de preparatoria. Y, para resolverlo, algunas universidades establecen cursos remediales que tratan de unificar lo que saben los alumnos de primer ingreso, lográndolo parcialmente. Otras instituciones se resisten a un propedéutico y allí es donde hay que escuchar a los profesores, quienes reciben grupos tan desiguales que se ven obligados a confeccionar un curso diferente cada semestre a la medida de quienes ingresan en ese momento a la licenciatura. Los resultados de esta «solución» no son los adecuados, ya que provocan egresados con diferente conocimiento del tema y niveles de entendimiento desiguales de las matemáticas y materias que dependen de ellas.

La contabilidad, en cambio, requiere sólo conocimiento aritmético. Si el estudiante puede sumar, restar, multiplicar y dividir, no tendrá dificultad para resolver los problemas prácticos de las materias contables, siempre que aplique su razonamiento y, ya se trate de un contador o de otro profesional, dependerá de sí mismo y su esfuerzo por entender los conceptos contables para ir avanzando con éxito en las materias del área que hay en su plan de estudios. La mayoría de las licenciaturas de negocios proponen, cuando menos, el estudio de contabilidad financiera, de costos y gerencial o administrativa. Superada la primera sorpresa de enfrentarse a una terminología nueva los estudiantes van mejorando en su desempeño (lo cual está probado estadísticamente) y avanzan con éxito hacia las materias del área de finanzas, continuación natural de la contabilidad. Para lograr esto ha sido necesario una revisión a fondo de los contenidos y objetivos de materias como contabilidad de costos, antaño considerada difícil y actualmente estudiada con éxito por la mayoría de los estudiantes.

Lo anterior permite que en las materias contables no importe el número de grupos que tenga la institución, la diversidad de los profesores con que se cuente o la ubicación en la geografía nacional de la institución. Así pues, el docente podrá identificar qué le corresponde enseñar a los alumnos según la materia y plantearse programas que no varíen de semestre a semestre o de institución a institución dependiendo de «cómo vienen los grupos en su preparación previa». En este sentido, podríamos hablar de lo afortunada que es la contabilidad.

Acerca del autor: Francisco Javier Calleja Bernal, es Candidato a Doctor en Educación con especialidad en Intervención educativa por la Universidad Anáhuac, campus Norte. Maestro en Enseñanza Superior por la Universidad La Salle y Maestro en Administración de Empresas con especialidad en Finanzas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Asimismo, es Licenciado en Contaduría Pública en la Escuela Bancaria Comercial en ese entonces incorporada al Instituto Politécnico Nacional.

Originalmente trabajó en el despacho Roberto Casas Alatriste, cuando este pertenecía a Coopers &Lybrand, ahora Price WaterhouseCoopers. Después ejerció como independiente y en la docencia. Se interesó en la didáctica de la contabilidad por buscar la mejora de las clases, le interesa mucho cómo transmitir conocimientos. Escribió la novela “Los Escorpiones en Octubre”, novela histórica combinada con un toque detectivesco. Fue profesor de tiempo completo en la Escuela Bancaria y Comercial, en la Universidad Anáhuac Campus Sur, en el Tecnológico de Monterrey Campus Cd. de México y en el 2014 ingresó a la UDLAP.

Actualmente, brinda apoyo y cursos a profesores de la Universidad De Las Américas Puebla manejando la técnica de micro enseñanza, la cual ayuda a mejorar la manera de dar clases. De igual forma, imparte cursos de contabilidad financiera, contabilidad de costos, contabilidad gerencial, análisis y planeación financiera.

Por: Mtro. Francisco Calleja Bernal.

Profesor de tiempo completo del Departamento de Finanzas y Contaduría, UDLAP.

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