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Jazmín, Cardo y Clavel

Jazmín, Cardo y Clavel

Y no hay en esta vida, Toda dolores, Nada tan expresivo Como las flores, Una flor en el pecho Del ser amado, Es la llave de un cielo Siempre anhelado. […] Y halla, para su consuelo De sus dolores: ¡La mujer! ¡La más bella Flor de las flores! Las Flores (fragmento). Juan de Dios Peza.

Leído en otrora San Ángel, un poblado alejado de la ciudad, en la apertura a la “VIII Exposición de plantas y flores”, el poema Las flores fue, para el escritor mexicano Juan de Dios Peza (1852- 1910), la metáfora idónea para representar un México decimonónico multicolor. En este fragmento poético, la mujer se convierte en símbolo de alivio y sublimidad. Asimismo, se traslucen dos de los tópicos característicos del siglo XIX: los flores y la mujer. Estos tópicos, sin embargo, no fueron exclusivos de la poesía. Otras disciplinas artísticas, tales como la música, hicieron uso de ellos para expresar valores y gustos de una ideología que ahora se percibe lejana.

Por extraño que parezca, el título introduce al lector a uno de los géneros musicales en boga en el México del siglo XIX: la danza habanera. A través de este género, el compositor y pianista mexicano Julio Ituarte (1845-1905) se propuso componer cien piezas. La obra, intitulada Bouquet de flores, representa no sólo la riqueza y variedad de la flora mexicana, sino además la diversidad de ritmos y contrastes que se logran crear con el género aludido (véanse lo ejemplos 1, 2 y 3).

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Ejemplos 1 a y b. “Jazmín”, danza habanera, cc. 1-8, 17-24.

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Ejemplo 2 a y b. “Cardo”, danza habanera, cc. 1-4, 9-12.

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Ejemplo 3 a y b. “Clavel”, danza habanera, cc. 1-4, 9-12.

La afamada vida de Ituarte transcurrió entre figuras que transformaron el quehacer musical: Melesio Morales, Cenobio Paniagua, Ángela Peralta, Aniceto Ortega, Luis Baca, Tomás León, Agustín Balderas, entre otros. Con ellos, incluyendo a Ituarte, se formó la Primera Sociedad Filarmónica Mexicana, de la cual surgió el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Ituarte destacó además por sus cerca de cien composiciones, entre las que se pueden hallar zarzuelas, música religiosa, para voz y piano, coro, y sobre todo música para piano, desde piezas de salón hasta música de concierto. El capricho de concierto Ecos de México es su obra más conocida y simboliza la identidad nacional mexicana con el tratamiento de diversos sones y jarabes.

La editorial alemana A. Wagner y Levien fue la encargada de publicar el Bouquet de Flores. Al parecer, Ituarte únicamente alcanzó a componer treinta y cinco danzas, compiladas por la editorial como “primera serie” (ver Tabla 1 y ejemplo 4). Las sesenta y cinco danzas restantes están fuera del catálogo, así como ausentes de las referencias de los contemporáneos de Ituarte, y por consecuencia no aparecen en estudios posteriores.

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Tabla 1. Bouquet de Flores. Danzas publicadas por A. Wagner y Levien.

1 Jazmín, cardo y clavel

Ejemplo 4. Bouquet de Flores. Portada.

Hasta la realización de la tesis de maestría Julio Ituarte (1845-1905): Vida y obra (Casco, 2005), solo se tenía conocimiento de seis de ellas: “Laurel”, “D. Juan de Noche”, “Nardo”, “Violeta”, “Mirto”, “Anémona”. Recientemente, se ha tenido acceso a tres más: “Jazmín”, “Cardo” y “Clavel”. Éstas fueron halladas en un libro con partituras para piano, indicado como “Piezas de media fuerza a dos manos”. Se trata de un libro empastado que compila piezas de diversos compositores, muy comunes en la tradición decimonónica. Este libro debió pertenecer a un o una pianista poblana entre finales del siglo XIX y principios del siguiente. El curioso hallazgo de las piezas ituartianas es un ejemplo de las múltiples habaneras que se escribieron en el siglo XIX, cuyo género fue favorecido por diversos compositores, entre ellos: Ernesto Elorduy, Clemente Aguirre, José Avilés, José Jacinto Cuevas, Alejo Infante, Tomás León, Miguel Ríos Toledano, Ignacio Tejada y Fernando Villalpando (Pareyón, 2007: 475). Esta breve reseña es apenas un atisbo hacia la exploración de compositores y géneros musicales decimonónicos que esperan un estudio más profundo y que revele la importancia de la música en el siglo XIX en México.

 

Referencias:

[1] Casco Centeno, Emilio (2005). Julio Ituarte (1845-1905): Vida y Obra. Tesis de maestría, inédita. México: Universidad Veracruzana.

[2] De Dios Peza, Juan (s.a.). Recuerdos y esperanzas. Poesías completas. Única colección autorizada por el autor. Prólogo de Manuel G. Revilla. París: Garnier Hermanos (Biblioteca poética).

[3] Pareyón, Gabriel (2007). Diccionario Enciclopédico de Música en México, tomo I. México: Universidad Panamericana (campus Guadalajara).

[4] Varios autores (1921). Piezas de mediana fuerza a dos manos. Compilación de piezas de compositores mexicanos y europeos para piano del siglo XIX. Etiquetas: Julio Ituarte, Música en México, Habanera, Danza, Siglo XIX, Piano, Estudios Musicales, Música Clásica, Arte, Cultura, Música, UDLAP, Conexión.

Sobre el autor:

Emilio Casco Centeno. Licenciado en Música, terminal piano, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en 1998. Maestro en música, con especialidad en musicología por la Universidad Veracruzana en 2005. Doctor en música, con especialidad en musicología, por la Royal Holloway, University of London. Actualmente profesor de tiempo completo en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, profesor de cátedra en la Universidad de las Américas Puebla y colabora con el Instituto Superior de Música Esperanza Azteca y con el Instituto Hispanoamericano Empresarial. emilio.casco@udlap.mx

Por: Dr. Emilio Casco Centeno. Profesor UDLAP. Licenciado en Música, terminal piano, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

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