El renacimiento literario maya

El renacimiento literario maya

Cuando menciono que investigo la cultura maya, me suele llegar la siguiente pregunta: ¿Los mayas, a dónde fueron? En efecto, los discursos más comunes sobre esas poblaciones evocan pirámides imponentes, jeroglíficos intricados, ritos misteriosos tallados en piedra. Se supondría que los mayas, después de alcanzar logros espectaculares en arte y ciencia, se esfumaron. Mi respuesta, por lo tanto, suele sorprender: «a ninguna parte». Los mayas, y todas sus 31 lenguas, aún viven.

¿Cómo ocurrió que los descendientes de esta brillante civilización –la Grecia de las Américas– se volvieron tan invisibles? La repuesta: mediante una política de aniquilación cultural que comenzó con la invasión europea y que persistió en los programas nacionalistas de los nuevos estados-nación. Una dimensión fundamental de este proceso fue la ruptura sísmica en cuanto a la concepción de la naturaleza. Para los indígenas, la frontera entre lo «humano» y lo «no-humano» era fluida. Hombres y mujeres podían ser jaguares, águilas, estrellas y arco iris; para los europeos, esto era herejía. Dos cosmovisiones se chocaron con fuerza tectónica y abrieron grietas epistémicas que aún perviven en las sociedades heterogéneas del continente americano.

Actualmente, sin embargo, una nueva página se comienza a abrir. A lo largo del continente surgen programas de revitalización lingüística. La comunidad de literatos en lenguas autóctonas va tomando aliento. Las semillas descartadas de filosofías rechazadas vuelven a germinar. Estos esfuerzos están ganando cada vez más reconocimiento y apoyo por parte de los estados. México, con la inauguración del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en lenguas indígenas, ya en 1993, está encabezando este nuevo movimiento.

Al perder casi toda su literatura a la llama incandescente de la intolerancia, los mayas de ahora escriben nuevas historias. Historias que crean historia. Como un quetzal que renace de las cenizas, los literatos mayas contemporáneos proclaman que no todo está perdido. Al contrario, un nuevo ciclo regenerativo acaba de comenzar. Un eje fundamental en este proceso es la resignificación de nuestro vínculo con la naturaleza. En 2016, entrevisté a más de treinta autores mayas en su lengua materna. Para todos, el mundo no-humano es un aspecto central de la cultura humana. El poeta, Feliciano Sánchez Chan lo expresó de la siguiente manera: «La naturaleza es un libro abierto que espera nuestra lectura». Mientras la humanidad se despierta a su responsabilidad ecológica, este nuevo.

Acerca del autor: Charles Maurice Pigott es doctor en Antropología Lingüística y Literatura Comparada por la Universidad de Londres donde realizó estudios sobre las canciones populares andinas, explorando la medida en la cual las visiones filosóficas de las canciones o incorporan o rechazan concepciones occidentales de «identidad». De igual forma, contempló sus estudios de Maestría en Documentación y Descripción del Lenguaje por la misma universidad. Estudió la Licenciatura en Estudios Hispánicos con Antropología en la Universidad de Glasgow en Escocia (Reino Unido).

Recibió una beca para estudiar el doctorado y la maestría por el gobierno británico y también fue acreedor a una beca por parte de la Secretaria de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano para realizar una investigación post-doctoral sobre la lingüística, literatura y antropología mayas en la Universidad Autónoma de Yucatán. De igual modo, recibió un nombramiento por parte de la Universidad de Oxford para afiliarse al departamento de Zoología durante dos años, y una beca para hacer trabajo post-doctoral durante tres años por parte del Leverhulme Trust y Isaac Newton Trust en la Universidad de Cambridge.

Su investigación se enfoca en las lenguas y literaturas indígenas de América Latina, sobre todo en quechua central y sureño, maya yucateco y náhuatl. Aplica las herramientas de la literatura, la antropología y la lingüística para entender la relación entre la humanidad y el mundo «más-que-humano» en las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas.

El Dr. Pigott se define a sí mismo como un profesor apasionado y entusiasta. Busca combinar el aspecto dialógico como didáctico en sus clases para fomentar un ambiente de libertad de expresión sin prejuicios ideológicos en el cual el respeto por la diferencia de opiniones es fundamental. Lo que más disfruta de la docencia es entusiasmar a los estudiantes. Intenta comunicar y transmitir su pasión para que sus alumnos comiencen a ver la investigación como una gran aventura de continuo descubrimiento.

Actualmente es profesor de tiempo completo en la UDLAP en el departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte donde enseña materias relevantes a las literaturas indígenas, los estudios culturales y la historiografía latinoamericanos, teorías literarias y la filosofía ecológica (ecosofía).

Por: Dr. Charles Maurice Pigott

Profesor del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte.

charles.pigott@udlap.mx

 

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