Formas farmacéuticas y su futuro

Formas farmacéuticas y su futuro

Actualmente, la gente está acostumbrada al uso de medicamentos para tratar diferentes enfermedades que van desde un resfriado común, pasando por inflamación de las amígdalas (amigdalitis), para el tratamiento de dolores de cabeza, dolor de estómago, entre otros. Cada medicamento puede venir en forma líquida, como los jarabes, que son muy azucarados, suspensiones como los antiácidos o antidiarreicos, o emulsiones como la famosa emulsión de hígado de bacalao.

También los encontramos en forma de tabletas, que si vienen recubiertas se denominan grageas. Por otro lado, se encuentran las cápsulas donde pueden encontrarse polvos o pequeños gránulos, que finalmente son microgrageas dentro de una cápsula, generalmente de gelatina o incluso de algunos aceites como es el de la vitamina E. Por último, tenemos a los inyectables que pueden contener agua tri-destilada más un polvo que debe disolverse o al menos estar en suspensión para luego inyectar a la persona, pudiéndolos encontrar también previamente disueltos en agua o en aceite. ¿De qué depende que cada medicamento se encuentre en una forma u otra? Mucho tiene que ver con el compuesto que va a tener un efecto farmacológico en nuestro cuerpo, este compuesto lo denominamos principio activo, donde dependiendo de si es sensible a los ácidos del estómago o no, tendrá que ser formulado para ser administrado por vía oral (por la boca), o quizás tendrá que ser recubiertos con alguna sustancia que lo proteja de los jugos gástricos, para facilitar su disolución hasta el intestino, por lo que tendrá que ser formulado como una gragea. Pero si aún es muy sensible a los jugos gástricos u otros factores del tracto digestivo, tendrá que usarse en forma de inyectable.

Otro factor es el efecto que se requiere, si debe de ser inmediato o lento, para un efecto rápido se prefiere el inyectable e incluso se administra por vía intravenosa. Actualmente, se prefiere que la mayoría de medicamentos puedan ser administrados por vía oral, lo que ha llevado al desarrollo de principios activos que sean estables en el tracto gastrointestinal y desde luego que puedan ser absorbidos en este tracto, que si sucede que son estables y no son absorbidos, esta vía de entrada, tampoco será la adecuada para ese fármaco. Recientemente, se ha estado incursionando en una nueva forma farmacéutica que involucran formulaciones del principio activo en tamaño nanométrico donde la nueva tecnología denominada Nanotecnología está cobrando mayor importancia. Produciendo estructuras con propiedades físicas y químicas adecuadas como de absorción por membranas celulares, a pH fisiológico, que podrán ser aplicadas a nuevos tratamientos con menores dosis e incluso más efectivas.

Acerca del autor: El Dr. José Luis Sánchez Salas es Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Nivel I. Pertenece a las sociedades científicas American Society of Microbiology, American Society of Tropical Medicine and Hygiene. Durante su vida como investigador ha estado involucrado en el estudio de La esporulación y germinación de Bacillus subtilis; Estudio de expresión diferencial de los genes de virulencia de Entramoeba hystolitica; Aislamiento y modificación genética de bacterias con capacidad para degradar compuestos fenólicos de efluentes industriales para su uso en biorremediación de suelos y aguas contaminada; Procesos de desinfección de agua usando procesos de oxidación avanzada; Aislamiento de compuestos antimicrobianos de plantas medicinales y nanomateriales; Aislamiento y purificación de compuestos antiinflamatorios de plantas medicinales; Estudió su licenciatura en Químico Farcobiología en la Universidad Autónoma de Puebla (1980-1986). Realizó su Maestría en Ciencias con Especialidad en Microbiología en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN (1986-1990). Así mismo hizo su Doctorado en Ciencias con la misma especialidad en la misma institución pero su tesis de doctorado la realizó en el Departamento de Bioquímica del Health Center at the University of Connecticut, USA, obteniendo su grado en 1994. Trabajó como Investigador Adjunto en el CINVESTAV-IPN de 1993 a 1998. Cuenta con 32 participaciones en Congresos Nacionales 39 participaciones en congresos internacionales Director de 75 Tesis de Licenciatura. Director de 8 tesis de doctorado, 26 Tesis de Maestría y 9 de Doctorado. Tiene 39 Publicaciones en revistas científicas internacionales, 4 capítulos de libros internacionales y colaborado en la revisión de 1 libro de texto de su especialidad. Reconocimientos Becario de Maestría CONACYT 1987-1990 Becario de Doctorado CONACYT 1990- 1993 en la Universidad de Connecticut, Health Center. Evaluador de proyectos CONACyT Evaluador de Proyectos Fondos mixtos estatales del CONACyT Evaluador de proyectos científicos del CECyT del estado de Puebla, 1998-2010 Coordinador de posgrado de la Escuela de Ciencias 1998-2000, 2004-2006 Miembro del comité para la creación de la Licenciatura en Bioquímica Clínica (2005-2006) Miembro del comité para la creación de la Licenciatura en Ciencias de la Nutrición (2005-2006) Miembro del comité para la creación de las Licenciaturas en Medicina, Enfermería y Estomatología (2006). En su trayectoria ha realizado cuatro estancias de investigación en el extranjero, 3 han sido en el Departamento de Bioquímica del Health Center at “The University of Connecticut” y la última como estancia sabática en el “DCU Water Institute” en 2016. Actualmente es profesor investigador en la Universidad de las Américas Puebla desde 1998. Ha impartido o imparte diferentes cursos de Microbiología y Biotecnología Molecular en las licenciaturas de Biología, Ciencias Farmacéuticas, Bioquímica Clínica, Nanotecnología e Ingeniería Molecular, Ciencias de la Nutrición y en la Lic de Médico Cirujano. Es miembro de la planta docente del Doctorado en Ciencias del Agua.

Por: Dr. José Luis Sánchez Salas.

Profesor de  Tiempo completo del Departamento de Ciencias Químico Biológicas.

jluis.sanchez@udlap.mx

Disponible formato PDF.

Anterior Los insectos por la seguridad alimentaria
Siguiente La revolución del libro electrónico