China: ¿el país del futuro?

China: ¿el país del futuro?

Mucho se habla sobre el ascenso de China y su inminente consolidación como la potencia del siglo XXI. No faltan quienes elogian el modelo chino, presumen el sorprendente crecimiento económico del país y exaltan el papel que la nación asiática tendrá como el país dominante a nivel global. Algunos padres de familia, en el extremo de la obcecación, obligan a sus pobres hijos a aprender chino (mandarín), con la ilusión de que dicho idioma les abrirá las puertas a un futuro brillante. ¿Qué tan probable es este escenario? ¿Es China el país del futuro?. A lo largo de un año, el profesor Francois Duhamel y quien esto escribe trabajamos en un artículo en el que pretendimos demostrar la manera en que se ha exagerado el futuro chino. Fue publicado por la UNAM. No hemos sido originales, pues somos dos autores más entre muchos otros que creen que el gigante chino no logrará consolidarse de la manera en que se ha cacareado. No pensamos que China vaya a desplazar a Estados Unidos, Europa u otros países occidentales como referente cultural, económico, social o político. A China le hace falta recorrer un larguísimo trecho para aproximarse a las naciones que en la actualidad establecen numerosas reglas, desde patrones culturales hasta estrategias de organización social.

China logrará convertirse en un gigante económico, pero nada más. Será una especie de diamante en bruto al que harán falta décadas y décadas de trabajo para pulirlo. ¿Por qué? China no es democrática y carece de libertades esenciales. Este es un requisito fundamental para que el sistema de mercado funcione de forma adecuada. El país asiático es uno de los más corruptos en el planeta y no parece realizar grandes esfuerzos por aliviar el problema. La clase política china es la misma gran propietaria de empresas, en un hecho que ofende a la población. La única razón por la que ésta no ha expresado con mayor energía su molestia es el gigantesco aparato represor con el que cuenta el gobierno.

El asunto no termina aquí. China está constituida por diversas regiones con tradiciones culturales contrastantes. Decenas de millones de musulmanes viven en el oeste y amenazan con separarse del país. Cada ciudad próspera cuenta con una élite política y económica que desafía las órdenes provenientes de la capital. Si a esto se agrega la inconformidad por la desigualdad latente entre un campo pauperizado y las ciudades riquísimas se cuenta con un caldo de cultivo idóneo para la inestabilidad. China no será estable en el futuro y no sólo por el factor social. La ecología se ha degradado a niveles insostenibles. Hay ríos donde no nada un solo pez y ciudades, como la propia capital, en las que rara vez se contempla el sol con nitidez. Algunos biólogos aseguran que la catástrofe ecológica china será inminente.

Bastará que el crecimiento económico de China pierda fuerza, como ya empieza a ocurrir, para que las contradicciones sociales afloren en toda su expresión. Esperemos que no desemboquen en violencia, pero muchos son los analistas de prestigio que aseguran que así ocurrirá. Por último, no pensamos que la cultura china cuente con la fuerza para desplazar a la gran tradición europea y estadounidense. No parece que ni los grandes pintores europeos, ni las conocidas producciones de Hollywood tengan motivos para temer a una invasión cultural china. Es más probable que los chinos aprendan inglés, como está ocurriendo, a que el mundo se adapte al chino. Así que, estimado lector, sea más cauteloso al pensar que la era de China está por comenzar.

Acerca del autor: el Dr. Raúl Bringas Nostti es profesor-investigador de tiempo completo del Departamento de Administración de Negocios Internacionales de la Universidad de las Américas, Puebla. Ha laborado por más de una década en la institución. Es miembro de la American Historical Association y del Sistema Nacional de Investigadores. El Dr. Bringas estudió una licenciatura en Antropología Social y una maestría en Estudios sobre Estados Unidos en la propia UDLAP. Tras dichos estudios, trabajó en la empresa COSECE, del sector turístico, especializada en la administración de semanas de tiempo compartido. Durante tres años fue Gerente de Comercio y posteriormente fue ascendido a Director General, cargo que desempeñó durante cinco años. En su administración, la empresa obtuvo varios premios internacionales por calidad en el servicio y en 1994 recibió el Excellence Award de RCI International, Indianápolis, mediante el que se premió a los cinco mejores proveedores del servicio de tiempo compartido en México. El Dr. Bringas opina que el entorno académico no basta para obtener una formación integral y es necesario contar con experiencia laboral en el mundo real. Tras su fructífera experiencia en el sector privado, el Dr. Bringas realizó un doctorado en Historia, con especialidad en relaciones México-Estados Unidos, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Su asesor de tesis doctoral fue el reconocido historiador David LaFrance, en ese entonces profesor en Oregon State University. Al mismo tiempo, estudió una licenciatura en Derecho Internacional. Con el deseo de profundizar en el análisis histórico de la relación entre México y Estados Unidos, el Dr. Bringas realizó un posdoctorado en Historia en la Universidad de Harvard. Su asesor de proyecto fue el Dr. John Womack, uno de los más grandes historiadores a nivel mundial. Tras concluir su posdoctorado en 1999, el Dr. Bringas ingresó a trabajar a la UDLAP como profesor de tiempo completo. Ya como profesor de tiempo completo, el Dr. Bringas estudió, con beca Fulbright, un diplomado sobre la Constitución de Estados Unidos en Lafayette College, Pennsylvania. También obtuvo un certificado en estudios fronterizos México-Estados Unidos de la Universidad de Texas-El Paso. Como docente aborda cursos con temáticas muy diversas. Afirma que la función prioritaria del profesor universitario debe ser la atención al estudiante. Por lo tanto, dirige sus esfuerzos hacia la docencia de excelencia y el servicio al estudiantado. El Dr. Bringas ha publicado artículos en revistas especializadas y libros. Cuenta con cuatro libros, La regeneración de un pueblo pestilente La anexión de México a Estados Unidos, 1846-1848 (2008), Historia de Tehuacán de tiempos prehispánicos a la modernidad, con tres ediciones (2010) (2013) (2014) , Historia de las instituciones jurídicas (2010), éste último en coautoría con Peter Reich de Whittier Law School, y Anti Historia de México, con dos ediciones (2013) (2014). Todos sus libros han sido publicados por editoriales de primer nivel, nacionales y extranjeras: UNAM, Miguel Ángel Porrúa, Círculo Rojo y Planeta. En este momento concentra sus investigaciones en una aproximación histórica al mundo de los negocios. Entre sus pasatiempos se encuentran escuchar música, tocar el piano (durante un tiempo perteneció a un grupo de jazz), leer cuento y novela, hacer ejercicio y viajar. Le agradan los países en desarrollo. Su país favorito es la India, en particular el área noroeste, donde se mezclan generosamente las religiones musulmana e hindú.

Por: Dr. Raúl Bringas Nostti
Profesor del Departamento de Administración de Negocios Internacionales de la UDLAP
raul.bringas@udlap.mx

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