fbpx

México, entre las elecciones y la pasión futbolera

México, entre las elecciones y la pasión futbolera

En esta época mundialista, aquellos a quienes nos gusta el futbol disfrutamos de un evento que solo ocurre cada cuatro años. Nos emocionamos con las acciones en los partidos de la selección mexicana, y, como cada cuatro años sucede, después de que ésta es eliminada seguimos atentos a quién será el campeón del mundo. Entonces, lucimos nuestras camisetas verdes, reímos y lloramos mientras consumimos montones de artículos y publicidad, todo porque este deporte en el que 22 personas corren alrededor de un balón despierta algo en todos nosotros: pasión.

La Real Academia Española en su diccionario de la Lengua, contempla varias definiciones para la palabra pasión, algunas con connotaciones positivas (apetito de algo o afición vehemente a ello), otras no tanto (perturbación o afecto desordenado del ánimo). Justamente algo así sucede con los aficionados al futbol, algunos tienen una afición vehemente y otros un afecto desordenado.

Este año, el mundial de futbol coincide con otra época que nos provoca (o debería provocar) pasión: la elección en la que más cargos están en juego en la historia de México, claro, una pasión más desde una afición vehemente, que desde una perturbación, una pasión que se parezca a la futbolera: que está presente no solo en el evento mismo, sino que inicia mucho antes, algunos coleccionando estampas, revisando estadísticas de equipos, es decir, buscando información previa, y que perdura

mucho tiempo después: hay quienes seguimos hablando del no era penal, o cómo fue que fallaron en 1994 contra Bulgaria. También en esta época la pasión que nos provoca el juego hace que por algunos momentos olvidemos nuestras aficiones particulares y sin importar qué equipo de la Liga sea tu favorito, todos coincidimos en que queremos que gane México.

Justo ese tipo de pasión debemos tener cuando se trata de decidir el futuro de nuestro país: comenzar desde mucho antes a obtener información que nos lleve a tomar mejores decisiones, revisar las estadísticas que nos han dejado las experiencias pasadas, tener una afición vehemente y alejarnos del afecto desordenado, disfrutar mucho de un evento que sucede únicamente cada seis años, pero, principalmente seguir involucrados mucho tiempo después del día de las elecciones, puesto que la democracia no se construye un solo día, sino que requiere la participación constante de todos nosotros, haciendo marca personal a aquellos en quienes hemos depositado nuestra confianza y exigiendo resultados; pero sobre todo, independientemente de las aficiones particulares, coincidir en que todos queremos lo mejor para México.

Acerca del autor: Doctor de Ciencias Económico Administrativas por la Universidad Autónoma del Estado de México, Maestro en Ciencias Administrativas y Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Veracruzana. Ha impartido clases a nivel licenciatura, maestría y doctorado en diversas instituciones en México, Bolivia y Chile, donde también se desempeñó como académico jornada completa y Secretario Docente en la Escuela de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Norte. Ha ocupado cargos como Jefe de División de Carrera de Licenciatura en Administración y coordinador de la Maestría en Ingeniería Industrial del Instituto Tecnológico Superior de Tierra Blanca, en Veracruz, donde se hizo acreedor del reconocimiento al perfil deseable del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP) y fue líder del Cuerpo Académico “Innovación e investigación científica en las organizaciones”. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, su área de investigación versa sobre la gestión del capital humano, el capital intelectual y el desempeño organizacional en instituciones de educación superior. Posee conocimientos en psicometría, análisis multivariado (específicamente modelado de ecuaciones estructurales) y econometría. Ha participado como ponente en diversos coloquios de investigación a nivel nacional e internacional. Dentro de sus publicaciones se cuentan capítulos de libro y artículos científicos en revistas tanto mexicanas como extranjeras. Actualmente se desempeña como profesor de tiempo completo del Departamento de Administración de Empresas de la Universidad de las Américas Puebla.

Por: Dr. Felipe Machorro Ramos.

Profesor en el Departamento de Administración de Empresas, UDLAP.

Contenido Disponible en PDF.

Anterior La afortunada contabilidad
Siguiente Logros al enviar alertas a los estudiantes (segunda parte)