100 años de modernidad en el tráfico

100 años de modernidad en el tráfico

En diciembre de 1968 el primer semáforo se instaló en Londres. John Peake diseñó esta primera versión de nuestro moderno semáforo. En 1917 Wiliam Ghilieri patentó el primer semáforo automático. Desde entonces este modelo ha sido usado para controlar tráfico en las intersecciones entre carreteras. Los semáforos aparecieron como solución al problema de manejar peatones y vehículos. Con la creación del modelo T de Ford y la subsecuente reducción de costos de dichos modelos estos problemas se agravaron. Actualmente el problema no ha cambiado mucho. La posesión de vehículos y la población en áreas urbanas crece año con año.

Hoy en día existe una gran comunidad de investigación trabajando en las tecnologías del futuro para el manejo del tráfico. Un subgrupo de ella cree que los semáforos del futuro deben ser apoyados con cámaras, inteligencia artificial o modelado y optimización basados en computación y matemáticas. De esta manera los tiempos de luz verde serían mejores y los semáforos, mas inteligentes.

Un último grupo de investigación cree que los semáforos deberían evolucionar a algo más avanzado y dejar atrás su vieja forma. Nuestra propuesta consideraría a cada auto como un ente individual. Las órdenes para cruzar serían dadas sólo a cierto grupo de automóviles por turno.

En ciencias computacionales un agente se define como una entidad que siente su entorno, razona y actúa sobre dicho ambiente. Los agentes pueden cooperar o competir entre ellos con el objetivo de lograr sus metas. Un agente también puede interactuar con otro agente para llegar a acuerdos. Los agentes típicamente se comparan con las hormigas, donde cada hormiga representaría un agente. Cada una tiene sus propias tareas y metas. Sin embargo el resultado de su trabajo en conjunto es sustancial.

Con un enfoque donde cada auto es un agente se podría controlar el tráfico a partir de organización de grupos de automóviles. Esto con el objetivo de garantizar que sólo cierto conjunto de vehículos siga determinadas órdenes. De esta manera se evitarían atascos y, en dado caso que resulten inevitables, resolver una situación de congestión.

Inicialmente se considera que este modelo puede ser implementado en un mundo de automóviles manejados por humanos. Sin embargo, está también diseñado para que se implementase en un mundo futuro de automóviles auto controlados. De esta manera, un modelo de pronta implementación es posible mientras que no se dejan a un lado planes futuros de implementación. En lo que respecta al manejo peatonal, creemos que el uso de los actuales semáforos se orientará a los peatones.

Por:  Alejandro García Andrade

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