Evolución de la economía

Evolución de la economía

El desarrollo de la Economía neoclásica a finales del siglo XIX produjo un distanciamiento profundo entre la Economía y la Psicología, debido a la pretensión de formalizar a la Economía como una ciencia más matemática. A diferencia de la Economía clásica, en la que el valor de los bienes se explica por sus costes (por el lado de la oferta), para la neoclásica el valor de los bienes se explica por la utilidad marginal, es decir, por el valor que se le asigna a la última unidad consumida (por el lado de la demanda). Además, la Economía neoclásica postula al libre comercio como motor del desarrollo económico con el fin de aprovechar las ventajas comparativas de los países.

La Economía neoclásica se basa en tres características principales: 1) Los individuos poseen preferencias racionales sobre resultados; 2) Los individuos maximizan su utilidad y las empresas su beneficio; 3) Los individuos actúan sobre una base de información completa y relevante. A partir de estas características, modelizan el comportamiento humano por medio del homo economicus, es decir, un individuo que se comporta de forma racional ante estímulos económicos, procesando apropiadamente la información que conoce y actuando en consecuencia. Este individuo se considera racional en el sentido de que el bienestar (su utilidad) es optimizado según las oportunidades percibidas.

Dadas las restricciones que enfrenta, valora racionalmente los costos y los beneficios para seleccionar la opción que maximiza su utilidad. No obstante, en realidad los individuos son homo sapiens, quienes lejos de ser calculadoras humanas, son olvidadizos, impulsivos y emocionales, dichas imperfecciones del razonamiento humano son conductas que los economistas debían incluir. En este sentido, la Economía conductual es una rama de la Economía que cuestiona los fundamentos básicos de la Economía neoclásica al poner en duda el axioma de la racionalidad de los individuos.

La Economía conductual se desarrolla entorno a: 1) La racionalidad limitada de los individuos, consecuencia de sus carencias cognitivas que reducen su capacidad para resolver problemas; 2) Una voluntad limitada de los individuos, que se encuentra cuando toman decisiones que no son acordes con sus intereses en el largo plazo pero que satisfacen su necesidad en ese momento; 3) Intereses limitados, por los que en ocasiones los individuos toman decisiones económicas en las que sacrifican sus propios beneficios en pro de otros. Pero, ¿cuál es la principal diferencia entre la Economía conductual y la Economía neoclásica? No es la optimización, ya que la permanencia de ese rasgo en común ha posibilitado el diálogo, y el uso de herramientas matemáticas y probabilísticas en varios modelos de la Economía conductual.

La diferencia está en que la primera argumenta que los individuos no actúan de manera independiente sobre la base de información completa y relevante, debido a que poseen una capacidad cognitiva limitada e influida por sesgos, además de tener el tiempo limitado para tomar una decisión, lo cual los lleva al uso de heurísticos. Sin embargo, el supuesto de racionalidad no es erróneo, pero impide una comprensión más profunda del proceso de toma de decisiones al confrontar las incertidumbres del complejo mundo. Finalmente, gracias a los grandes avances que ha tenido la neurociencia y a su combinación con la Economía, ha surgido una nueva rama que complementa a la Economía conductual llamada Neuroeconomía, la cual integra el análisis de las funciones cerebrales, metodologías de la psicología (social y cognitiva) y nuevas técnicas, al estudio de la toma de decisiones de los individuos.

Acerca del autor: Doctora y Maestra en Economía Financiera: Banca y Bolsa por la Universidad Autónoma de Madrid, obtuvo su título de Doctorado con Sobresaliente Cum Laude por Unanimidad, máxima calificación otorgada por las universidades españolas. Además, obtuvo el Premio Extraordinario a la Mejor Tesis Doctoral de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid en el ciclo académico 2009-2010. Egresada de la Licenciatura en Economía por la Universidad Metropolitana Unidad Iztapalapa, donde se le otorgó la Medalla al Mérito Universitario por obtener la calificación promedio más alta de la generación 2004, adicionalmente al inicio de su Licenciatura recibió una beca por parte del Istituto Italiano di Cultura della Cittá del Messico, lo que le permitió el conocimiento de la lengua, cultura e historia italiana a la par de sus estudios en Economía.

Desde 2013 pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, nivel candidato. Como Investigadora publica artículos en revistas arbitradas e indizadas, sus trabajos se centran principalmente en Economía Financiera (Teoría de Inversión: Fondos de Inversión, Microestructura de los Mercados Financieros, Gestión de Carteras, Información Asimétrica, entre otros). En materia de divulgación, es columnista en “e-consulta”, “Milenio” y “El Sol de Puebla”, medios en los que publica artículos de temas económicos relevantes.

Actualmente se desempeña como Directora Académica del Departamento de Economía en la Universidad de las Américas Puebla, donde además comparte con los estudiantes su conocimiento y experiencia en: Macroeconomía, Microeconomía, Análisis de Inversiones, Economía Financiera y Finanzas Internacionales, entre otros. Asimismo, es Miembro del Consejo Académico, y ha sido Miembro del Comité del Programa de Honores y Miembro del Comité de Presupuestos en la misma institución.

Por: Dra. Elitania Leyva Rayón

Directora Académica del Departamento de Economía, UDLAP.

elitania.leyva@udlap.mx

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