Los cursos de español universitario

Los cursos de español universitario

La mayoría de los estudiantes universitarios piensa que resulta infructuoso inscribirse en las materias de español, redacción o como se llamen a aquellos cursos que tratan de reforzar las habilidades de nuestra lengua materna, durante los primeros años universitarios. ¿Para qué volver a las estrategias de lectura y a las técnicas de redacción si se supone que ya han sido superadas y los estudiantes se encuentran capacitados para iniciar estudios superiores? En teoría los estudiantes no deberían reforzar las habilidades adquiridas porque, lo que bien se aprende, nunca se olvida. Desafortunadamente, esto no sucede así y cada inicio de cursos recibimos un porcentaje significativo de estudiantes cuyas habilidades de lectura y escritura dejan mucho que desear.

Aunque los cursos de primera lengua tendrán que tratar de subsanar algunas de estas deficiencias, sus propósitos principales deberán ser más ambiciosos. Cuando una persona elige estudiar una determinada área del conocimiento, no sólo deberá instruirse en las teorías, métodos y técnicas que dicha disciplina le exija; también deberá convertirse en un miembro de la comunidad académica y profesional. Para ello tendrá que saber usar tanto los procesos como las prácticas discursivas y de pensamiento que los demás miembros de la comunidad comparten. Por eso es muy importante que lo antes posible adquieran estas habilidades que, además, les serán de gran ayuda para fomentar su aprendizaje a lo largo de su carrera.

De esta forma, el objetivo central de los cursos de primera lengua debe ser enseñar a los estudiantes a indagar para aprender y pensar en una determinada disciplina a través de los mecanismos y formas de lectura y de escritura que comparten los miembros de la comunidad, a la que ellos aspiran a formar parte. Desde luego, no se trata de una tarea fácil puesto que en el ámbito disciplinar, existen tantas formas de leer y escribir como áreas de conocimiento. Además, las habilidades adquiridas en los cursos iniciales de primera lengua deberán ser reforzadas a lo largo de los años de estudio. Para ello, se requiere de la colaboración constante y continua de los profesores que imparten materias disciplinares quienes, aunque no son profesores de lengua, muy bien pueden enseñar el uso específico del lenguaje dentro de la disciplina que imparten.

Esto es lo que se conoce como alfabetización académica, de lo expuesto anteriormente, se deduce que no se trata de un conocimiento finito que puede adquirirse de una vez por todas; al contrario, se trata de un proceso continuo, complejo y largo en el que deben involucrarse tanto los profesores de lengua como de las áreas disciplinares, así como los propios estudiantes.

Acerca del autor: Clemencia Corte Velasco, nació en la ciudad de Puebla. Estudió la licenciatura en Ingeniería en Alimentos en la Universidad de las Américas, Puebla. Posteriormente estudió la licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica, la maestría en Literatura Mexicana y el doctorado en Ciencias del lenguaje en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Desde su egreso de la Universidad de las Américas se desempeñó como docente en esta institución como profesora de tiempo parcial. También colaboró en la Universidad Iberoamericana Golfo Centro, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala y en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Actualmente es profesora de tiempo completo de la Universidad de las Américas Puebla y tiene a su cargo la jefatura del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte.

Por: Dra. Clemencia Corte Velasco
Profesora de tiempo completo del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte de la UDLAP
clemencia.corte@udlap.mx

Disponible formato PDF

Anterior La ciudad para todos: el urbanismo socialmente responsable
Siguiente Optimización de recursos energéticos