Las diferentes contabilidades

Las diferentes contabilidades

Es interesante al analizar el estudio de las materias contables que están en los planes de estudio del nivel licenciatura, como se conduce al interesado a un mayor uso de su criterio y a la aplicación de sus conocimientos de una manera integral.

De un formato rígido, propio de la contabilidad financiera que depende de las Normas de Información Financiera, ahora incluso de las Normas Internacionales de Información Financiera y totalmente enfocado a informar hacia el exterior de la entidad, pasamos a un formato más flexible en la Contabilidad de Costos que, normalmente en su primera parte todavía es rígida pero que, poco a poco, va pidiendo del estudiante y del usuario un mayor uso de su criterio para tomar decisiones y que pasa de informar al exterior para enfocarse hacia dentro de la empresa.

Llegamos a un formato flexible, en la contabilidad administrativa o gerencial, dependiente de las necesidades del usuario. De ser simple registro del pasado pasamos ahora a predecir el futuro y a tratar de influir en él, basándonos en los conocimientos del desempeño anterior de la entidad. Se actúa aquí por deseo de conocer la mayor cantidad de información para tomar las mejores decisiones. No preocupa ya la precisión absoluta sino la aproximación razonable que permita servir a un cada vez mayor número de usuarios dentro de la empresa, además de que lo histórico tiene que ser exacto, pero las predicciones y los presupuestos no pueden serlo. Independientemente de que sigan existiendo visiones globales de la empresa en la gerencia general, también pueden aportarse visiones parciales en cada una de las áreas funcionales como: ventas, administración, producción, etc.

Mientras que la información financiera se apoya sólo en las Normas de Información Financiera, la contabilidad administrativa o gerencial hace alianzas con muchas disciplinas a fin de entregar la información que la alta gerencia requiere. No hay reglas fijas para la periodicidad que cada vez es más frecuente, como lo requieren las tomas de decisiones de los ejecutivos.

Finalmente, tenemos la contabilidad fiscal, dónde debemos preocuparnos por seguir los lineamientos que la autoridad ha establecido en diversas leyes y reglamentos y que las empresas deben respetar para cumplir con sus obligaciones respectivas. Obligaciones que van desde retener impuestos a empleados y terceros involucrados en sus operaciones, hasta identificar perfectamente sus fuentes de ingresos, el momento de las mismas y declarar los gravámenes establecidos en la forma y en el tiempo previamente señalado en las diversas disposiciones fiscales.

Es importante dejar claro que, en realidad, no se trata de diversas contabilidades sino de una sola, de una enorme base de datos que sirve para fines financieros, de costeo, gerencial y fiscal, con diferentes usos, criterios, tiempos, exactitud, finalidades y, por supuesto, objetivos.

Acerca del autor: Contador Público con estudios de Maestría en Administración y candidato a Doctor en Educación. Con más de 40 años de experiencia docente y profesional en contabilidad, costos, análisis financiero y auditoría. 291 cursos impartidos en diversas universidades, de los cuales el 88% ha sido a nivel licenciatura y el resto en maestría. 194 módulos de diplomado impartidos a personal de diversas empresas. Autor de los libros “Contabilidad 1”, “Costos” y “Contabilidad Administrativa” con editorial Pearson. Articulista en diversos periódicos y autor de su propio blog “Visión Financiera”. Coordinador de las materias Contabilidad Financiera, Contabilidad de Costos, Análisis de Costos y Contabilidad Gerencial.

Por: Mtro. Francisco Javier Calleja Bernal
Profesor de tiempo completo del Departamento de Finanzas y Contaduría de UDLAP
francisco.calleja@udlap.mx

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