«La Mercatina», un caso para estudiarlo

«La Mercatina», un caso para estudiarlo

México necesita emprendedores, pero muchas de las pequeñas empresas que ellos crean tienen una vida efímera. De los cinco millones de micro o pequeñas empresas que reportan las estadísticas, casi la mitad no son las mismas del año anterior. Por eso es alentador ver que aparezca un negocio nuevo que satisface una necesidad concreta, con un concepto de fondo y exitoso. Tal es el caso de «La Mercatina» de Pablo Adrián Fuentes, fundada en septiembre de 2015 con otro nombre y transformada al actual en febrero de 2016.

Esta empresa surte a domicilio frutas, verduras y semillas, sea en un formato establecido por ellos que llaman «el huacal de la semana», o al gusto del cliente con los productos y en la cantidad deseada con «el huacal personalizado». Lo importante es el concepto de fondo que consiste en la seguridad alimentaria, la cual consta de accesibilidad, disponibilidad y uso de los alimentos. Un objetivo es lograr que el consumidor se atreva a probar alimentos que normalmente no están a su alcance y al saber que el 60% de sus ventas son de «huacal de la semana», puede apreciarse que es una labor que va ganando terreno: los clientes mismos declaran que hay productos que antes no consumían, que han aceptado hacerlo y les han gustado al venir incluidos en su pedido semanal.

Los proveedores de esta empresa son exportadores que no logran colocar la totalidad de sus productos en el extranjero y que así benefician al mercado local con frutas, verduras y semillas de alta calidad, también están algunos productores para el mercado local y cultivadores de traspatio que, literalmente venden lo poco que cosechan en su propia casa. Se busca incluir, también, algunos productores agroecológicos de un plan gubernamental que sí ha funcionado. Las ventas de «La Mercatina» están balanceadas entre los tres grupos: frutos, verduras y semillas (estas últimas gracias a trabajar también con algunos molinos).

Este concepto lo podemos buscar en Facebook y los pedidos se hacen a través de WhatsApp y las modificaciones semanales que se desean pueden ser comunicadas por el mismo medio. Estamos hablando de más de 350 clientes, de más de 600 personas siguiéndolos en las redes sociales y casi 40 productores que acceden a los mercados de Puebla y Cholula a través de esta empresa (surten ya también a restaurantes como Quilíbrate que es su aliado, por tener un concepto compatible).

Actualmente operan en todo Puebla, Cholula y Atlixco, trabajan al 80% de su capacidad y sólo se han hecho publicidad a través de redes sociales y en ferias, aunque es inminente una expansión y pronto los veremos crecer.

Acerca del autor: Contador Público con estudios de Maestría en Administración y candidato a Doctor en Educación. Con más de 40 años de experiencia docente y profesional en contabilidad, costos, análisis financiero y auditoría. 291 cursos impartidos en diversas universidades, de los cuales el 88% ha sido a nivel licenciatura y el resto en maestría. 194 módulos de diplomado impartidos a personal de diversas empresas. Autor de los libros “Contabilidad 1”, “Costos” y “Contabilidad Administrativa” con editorial Pearson. Articulista en diversos periódicos y autor de su propio blog “Visión Financiera”. Coordinador de las materias Contabilidad Financiera, Contabilidad de Costos, Análisis de Costos y Contabilidad Gerencial

 

Por: Mtro. Francisco Javier Calleja Bernal.

Profesor de tiempo completo del Departamento Finanzas y Contaduría, UDLAP.

francisco.calleja@udlap.mx

 

Disponible formato PDF

Anterior La acera como germen de urbanidad
Siguiente ¿Es la vivienda en arrendamiento un bien constitucionalmente protegido? (parte I)