El último disco floppy

El último disco floppy

Prácticamente, todas las personas que nacimos antes de la década de los noventa, recordamos los discos floppy: esas pastillas de plástico de diez o catorce centímetros, nos permitieron por años almacenar nuestros archivos digitales. Actualmente, la tarea de preservar y “portabilizar” nuestro contenido digital ha sido delegada a medios de mayor capacidad, como las memorias USB o incluso los discos virtuales en “la nube”. Poco queda del famoso floppy que, con su casi megabyte y medio de capacidad, fuera tan útil en su momento.

Sin embargo, aun cuando hace mucho que no utilizamos discos floppy, los vemos todos los días y los seguimos usando para almacenar nuestros contenidos. Y es que gracias al paradigma metafórico de las interfaces gráficas digitales, el floppy sigue vivo y entre nosotros, en la forma del ícono de “salvar”.

El floppy, en su versión icónica, es usado sin problema alguno en computadoras, tabletas y móviles, como botón para activar el guardado de todo tipo de contenidos, incluso por aquellos que nunca han tenido una de estas “reliquias” en sus manos.

Aun así, es muy probable que el ícono del floppy tenga sus días contados. La razón no será el carácter decimonónico del ícono, ni la falta de reconocimiento entre los nuevos usuarios; tampoco lo será la introducción de un nuevo ícono para la función de “salvar”, por uno más relevante o “lógico” para los usuarios actuales. No, la responsable de la desaparición final del floppy será la “usabilidad”.

Una de las prácticas más importantes en el diseño de interfaces es la llamada “usabilidad”. El término es un anglicismo de la palabra usability, que significa en pocas palabras “hacer un sistema lo más sencillo, fácil y agradable de usar”. Las mejores prácticas de usabilidad recomiendan el aprovechamiento de conocimiento previamente adquirido para facilitar el aprendizaje por asociación de las funciones de un sistema digital. Es por esto que la selección del ícono del floppy para representar la función de “salvar” contenidos fue, en un inicio, un gran acierto.

Sin embargo, una de las reglas máximas de usabilidad moderna nos dice ahora que un sistema “habrá de preservar a toda costa la generación e integridad de los datos, acciones o entradas producidas por el usuario”. En la actualidad, son ya muchas las interfaces en aplicaciones digitales que, sin requerir acción alguna, se encargan de monitorear y resguardar todas y cada una de las acciones realizadas por el usuario. Desde notas y correos electrónicos, hasta documentos completos, son protegidos de manera inteligente por aplicaciones que click a click y tecla a tecla, registran y aseguran la información. Al continuar esta tendencia, se automatizará la función de “salvar” y por consiguiente se eliminará para siempre la necesidad de un botón y su correspondiente ícono.

Acerca del autor: es originario de Puebla capital donde cursó sus estudios básicos e intermedios en el Colegio Americano de Puebla. En el año 1995 obtiene el título de Licenciado en Diseño Gráfico graduándose con honores en la Universidad de las Américas Puebla. Inicia su ejercicio profesional fundando, junto con otros socios, el estudio de diseño Comunicación Gráfica Avanzada. Después de trabajar por alrededor de un año para diversos clientes, es contratado por la empresa consultora trasnacional Gedas North América para integrarse a su división de proyectos Multimedia. Por más de dos años, trabaja desarrollando soluciones basadas en tecnologías multimedia como CD ROMS interactivos, sitios WEB, presentaciones dinámicas, animación y modelado tridimensional para distintos clientes. Se especializa en el diseño y generación de interfaces de usuario final para sistemas productivos, programación, creación de experiencias interactivas, pruebas y control de calidad. Tras obtener una certificación en Nuevos Medios en 1998 por el Georgia Institute of Technology, es transferido al departamento de Arquitectura de Software de Gedas donde se desempeña como consultor y líder de proyectos, coordinando y desarrollando iniciativas de tecnología de información (TI) especialmente en el área del comercio electrónico. Durante esta etapa es comisionado para dirigir varios proyectos internacionales para clientes en los Estados Unidos y Alemania así como clientes nacionales como Librerías Gandhi, Grupo Solera, Volkswagen de México, y la Asociación Mexicana de Estándares para el Comercio Electrónico. En el año 1999 inicia sus estudios de Maestría en Diseño de Información en la UDLAP obteniendo el título con honores un par de años después. En el año 2002, buscando una carrera académica, deja Gedas para integrarse a la Universidad de las Américas Puebla como Jefe Administrativo de la Escuela de Artes y Humanidades y profesor colaborador. Es en este puesto donde obtiene valiosa experiencia administrativa y de gestión académica, así como práctica docente. En el 2009 se integra como profesor de tiempo completo en el departamento de Diseño y a partir de junio del mismo año y hasta agosto del 2012, como Jefe del Departamento de Diseño de Información. Sus áreas de especialidad, desde la perspectiva tecnológica, son el diseño de interfaces electrónicas, la arquitectura de información, la interacción digital, los sistemas multi-mediáticos y on-line, así como la usabilidad y productividad en el diseño. Desde la teoría, se especializa en retórica visual, persuasión, argumentación, análisis discursivo, evaluación y publicidad.

Por: Mtro. Samuel Cortina Arteaga
Profesor de tiempo completo del Departamento de Diseño de Información de la UDLAP
samuel.cortina@udlap.mx

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