Bioetanol

Bioetanol

La tendencia mundial de reducir las emisiones de gases invernadero y, en general, la dependencia de los combustibles fósiles, ve en el bioetanol un gran potencial para usarse como combustible vehicular.

El etanol o alcohol etílico se obtiene de forma industrial a partir de la fermentación de los carbohidratos presentes en las plantas, sus productos o sus desechos, conocidos en términos generales como biomasa. El concepto de bioetanol se comenzó a acuñar a finales del siglo pasado para hacer énfasis en el proceso de obtención de este alcohol: la fermentación de biomasa.

Las fuentes de biomasa se pueden agrupar en:

  1. Residuos de madera, provenientes principalmente de las industrias del papel, mueblería y maderera en general.
  2. Desechos sólidos municipales.
  3. Residuos agrícolas.
  4. Cultivos para la producción de bioetanol.

La producción global de biomasa vegetal se estima alrededor de 200 mil millones de toneladas por año, de las cuales aproximadamente 20 mil millones de toneladas de biomasa vegetal se encuentran accesibles para la producción de bioetanol. Estados Unidos y Brasil son los países que lideran la producción de bioetanol con aproximadamente el 60% de la producción mundial, obtenido a partir de maíz y caña de azúcar, respectivamente.

El alcohol etílico se puede usar solo o en combinación con la gasolina en diferentes proporciones que van desde el 10 hasta el 85 % de etanol; a esta combinación se la conoce con el nombre de gasohol o alconafta.

El impacto ambiental del uso de etanol es favorable con respecto a los combustibles fósiles en prácticamente todas las etapas de producción, excepto en las etapas iniciales donde sí se liberan grandes cantidades de materiales agresivos para el ambiente debido al proceso que prepara a la biomasa para ser fermentada. Igualmente, el balance energético es positivo, es decir, la energía liberada al consumirse etanol es mayor a la energía que se requiere para producirlo. Sin embargo, se necesitan mejorar aún más estos parámetros.

La producción de bioetanol tiene sus ventajas y desventajas. Por un lado, la factibilidad de utilizar materia prima de desecho para la producción hace atractivo su uso como reemplazo de los combustibles fósiles; sin embargo, por otro lado, se deben realizar más estudios para lograr procesos de producción más amigables con el medio ambiente, puesto que muchos de los beneficios que se obtienen por el uso de bioetanol se pierden por los procesos que muchas veces no son ecológicamente compatibles. Dada la apremiante situación energética que vive la humanidad, y que se agudizará con el correr de los años, es urgente realizar estudios tendientes a mejorar las tecnologías y procedimientos de producción de bioetanol y biocombustibles en general.

Acerca del autor: Luis Ricardo Hernández estudió la carrera de Licenciatura en Química en la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la Universidad Nacional de Tucumán, obteniendo su grado en 1990. En esta misma Universidad obtuvo el título de Doctor en Química en el año 1996. Desde 1997 a 1999 hizo una estancia postdoctoral en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV-IPN) en el Distrito Federal-México. Desde 1990 hasta la fecha se dedicó a la docencia universitaria, primero como estudiante de grado y posteriormente como profesional. En este tiempo dio cursos de grado y postgrado principalmente en el área de Química Orgánica. Estuvo como docente de tiempo completo en la Universidad Nacional de Tucumán (Argentina) y posteriormente en la Universidad del Mar (Oaxaca-México). Actualmente se desempeña como profesor de tiempo completo en el Departamento de Ciencias Químico Biológicas de la Universidad de las Américas Puebla. Desde 1987 comenzó a trabajar en el aislamiento y elucidación estructural de metabolitos secundarios de plantas, dándole esta orientación a su carrera científica. Participó en varios proyectos de investigación como colaborador y en otros como director. En el concurso del año1999 fue distinguido como Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET) y en el 2003 fue nombrado Investigador Nacional Nivel 1 del Sistema Nacional de Investigadores de México (SNI). Una de las líneas de investigación del Dr. Hernández se refiere a biopesticidas y están orientadas al aislamiento e identificación estructural de fitoquímicos con potencial actividad plaguicida, trabajando en conjunto con investigadores de otras universidades y con agricultores del Estado de Puebla, México. Por otra parte, también está realizando investigación en productos naturales de plantas con actividad antimicrobiana, anti-inflamatoria y citotóxica. Asimismo, realiza estudios de los metabolitos secundarios de plantas a nivel de trazas con propósitos quimiotaxonómicos. El Dr. Hernández cuenta con 33 publicaciones en revistas científicas internacionales con referato, cinco capítulos de libro y siete publicaciones en el ámbito de la docencia. En estas publicaciones ha reportado, entre otras cosas, el aislamiento y la caracterización espectroscópica de aproximadamente un centenar de productos naturales nuevos para la literatura mundial, uno de ellos con un esqueleto carbonado nuevo, al que bautizó con el nombre ?sarcopetalano? porque fue aislado de la planta Croton sarcopetalus. También hizo varias presentaciones en congresos nacionales e internacionales. Además de la investigación, otra de las pasiones del Dr. Hernández es la docencia a la cual dedica gran parte de su tiempo, prueba de ello son los numerosos estudiantes, tanto de nivel licenciatura como de posgrado, que tiene a su cargo en direcciones de tesis o formación dentro del área de los productos naturales.

Por: Dr. Luis Ricardo Hernández Molina
Director del Departamento de Investigación y Posgrado de la UDLAP
luisr.hernandez@udlap.mx

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